Construimos la primera versión de tu producto para probar una hipótesis de negocio. Un producto mínimo viable (MVP) permite que alguien complete la tarea principal y que vos observes qué funciona antes de ampliar el alcance.
¿Un cliente pagaría por resolver este problema? ¿Puede completar el recorrido sin ayuda? Definimos usuario, tarea principal y señal de validación. Dejamos por escrito lo que queda fuera: sumar funciones antes de probar la hipótesis aumenta costo y retrasa el aprendizaje.
Del prototipo al producto
Acordamos las pantallas esenciales, el modelo de datos y las integraciones necesarias. Desarrollamos el recorrido completo y lo revisamos con demos. Autenticación, permisos, errores y despliegue forman parte del alcance cuando el producto los necesita; una maqueta navegable no se presenta como un sistema en producción.
Validar también lo que no funciona
Antes de lanzar probamos el camino principal y sus fallos: un pago rechazado, un usuario sin permiso o una fuente sin datos. Si el producto usa IA, definimos qué puede responder, de dónde obtiene información y cuándo debe pedir revisión. El lanzamiento no garantiza demanda: necesitás acceso a usuarios y una estrategia comercial.
Antes de empezar
¿Cuánto cuesta desarrollar un MVP?
La referencia publicada parte de US$4.500. Acordamos una primera versión concreta antes de cotizar: plataformas, pagos, integraciones e IA cambian el alcance.
¿Cuándo estará listo?
El plazo se define después de revisar el alcance y las dependencias. Usamos entregas con demo para revisar avances; no prometemos una fecha universal para cualquier idea.
Definamos una primera entrega.
Contanos qué querés construir, qué sistemas usás y quién lo va a utilizar. Primero evaluamos el encaje; después acordamos alcance, presupuesto y cómo verificar la entrega.