Desarrollamos software para empresas que necesitan coordinar ventas, operaciones y datos sin depender de planillas desconectadas. Desde Argentina, trabajamos de forma remota con equipos de habla hispana e inglesa.
Los pedidos se cargan dos veces. Nadie sabe cuál es el stock correcto. Los permisos dependen de quién tiene una planilla. Un sistema a medida tiene sentido cuando esas reglas propias no encajan en una herramienta existente; si un producto ya resuelve el problema, evaluamos integrarlo antes de reconstruirlo.
Qué definimos antes de construir
Relevamos usuarios, procesos, fuentes de datos y restricciones. La propuesta define el primer flujo completo, integraciones, permisos, criterios de aceptación y exclusiones. La migración de datos y las dependencias de terceros se acuerdan por separado: no son detalles que dejamos para el lanzamiento.
Un recorrido que podés comprobar
En la simulación de depósito, un pedido no puede despacharse con bultos incompletos. En una implementación, ese control se conecta al inventario real, registra quién actuó y contempla reintentos sin duplicar movimientos. La demo muestra reglas locales con datos ficticios; no prueba una integración ya instalada.
Antes de empezar
¿El código queda a mi nombre?
Sí. Acordamos la entrega del repositorio, la documentación y la infraestructura en tus cuentas. Las licencias y servicios de terceros conservan sus condiciones.
¿Cuánto cuesta el software a medida?
La referencia publicada parte de US$6.500. No es una cotización universal: definimos alcance, dependencias y entregables antes de confirmar presupuesto y plazos.
Definamos una primera entrega.
Contanos qué querés construir, qué sistemas usás y quién lo va a utilizar. Primero evaluamos el encaje; después acordamos alcance, presupuesto y cómo verificar la entrega.